02/09/2026
El Gobierno regional ofrece a Bruselas su modelo hídrico y reclama que Europa reconozca la singularidad de los territorios con déficit estructural
El consejero de Agua propone la Región como territorio de demostración de la nueva Directiva de aguas residuales urbanas y reclama que los fondos europeos reconozcan el esfuerzo ya realizado en depuración y reutilización
Buendía pide un calendario que permita adaptar las extracciones de los acuíferos a la recarga natural
Imágenes del consejero Joaquín Buendia durante la reunión con responsables de la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea donde han abordado asuntos relacionados con la gestión y resiliencia hídrica.
El Gobierno regional ofreció hoy a la Comisión Europea la experiencia de la Región de Murcia en depuración, reutilización y digitalización del agua para contribuir al desarrollo de la Estrategia Europea de Resiliencia Hídrica, y reclamó que la política hídrica comunitaria reconozca la situación de los territorios con déficit estructural. El consejero de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Joaquín Buendía, trasladó hoy este planteamiento al director general adjunto de Medio Ambiente, Patrick Child, en la reunión mantenida hoy en Bruselas.
“Ponemos a disposición de la Comisión un modelo que lleva veinticinco años demostrando que la economía circular del agua funciona. Para la Región de Murcia la reutilización no es un objetivo: es la práctica diaria”, afirmó Buendía.
La Región depura 120 hectómetros cúbicos al año, el 99 por ciento del agua utilizada en viviendas e industrias, y pone el 96 por ciento de ese volumen a disposición de las comunidades de regantes. El 87 por ciento de los cultivos de regadío se abastece mediante riego localizado y de precisión, frente al 57 por ciento de media nacional.
El consejero expuso que la Estrategia Europea de Resiliencia Hídrica ha generado numerosas líneas de acción, pero que ninguna aborda todavía cómo la aplican las regiones. La Región de Murcia coordina el grupo de trabajo sobre regulación y planes europeos de la Alianza de Regiones Europeas por la Resiliencia Hídrica, en el que se elabora un documento de orientaciones sobre la implantación regional de la Estrategia.
Buendía trasladó que la Región cumple, en parte, las dos exigencias más costosas de la nueva Directiva de aguas residuales urbanas: hay tratamiento cuaternario funcionando en varias depuradoras antes de que la norma lo requiera, y el sistema de depuración alcanzó en 2025 el 22,6 por ciento de autosuficiencia energética con renovables, a lo que se suma el proyecto RegenIA, cofinanciado con fondos europeos, que con un presupuesto de 6,9 millones de euros aplicará inteligencia artificial en los 45 municipios. Extenderlo al conjunto del sistema obligaría, sin embargo, a reformar un centenar de instalaciones, con una inversión de cientos de millones de euros y sin una línea de financiación europea específica.
“Los fondos europeos premian a las regiones que se están poniendo al día, no a las que ya hicieron el trabajo y ahora tienen que financiar el paso siguiente. Una región que depura el 99 por ciento de sus aguas y reutiliza el 96 no tiene margen fácil: lo que nos queda es un salto de calidad, y es el más costoso de todos”, subrayó Buendía, que pidió que ese esfuerzo se reconozca en la financiación europea y ofreció la Región como territorio de demostración para acreditar que la nueva Directiva es aplicable y asumible.
Senda progresiva para los acuíferos
El consejero expuso la particularidad del sistema hidráulico español, con cuencas atlánticas por encima de los mil milímetros de lluvia frente a cuencas del sureste que no alcanzan los trescientos, y una variabilidad que puede multiplicar por cinco, de un año a otro, el agua que recibe el Segura. En ese contexto explicó que a partir de 2027 concurren en la Región dos ajustes a la vez: la reducción de los recursos que llegan de otras cuencas a través del Trasvase y la adaptación de las extracciones de agua subterránea a la recarga natural. Entre ambos suman un desfase estimado de 400 hectómetros cúbicos anuales.
“Esos 400 hectómetros cúbicos suponen en torno al uno por ciento de lo que consume España en un año. Pero medidos frente a nuestra propia cuenca son la mitad de todo lo que produce el Segura en un año normal, y más de lo que produce en uno seco. La pregunta no es si el agua existe en España, sino cómo se distribuye y a qué ritmo se le pide a un territorio que se ajuste”, planteó Joaquín Buendía.
“El Gobierno regional no discute el objetivo de ajustar las extracciones de los acuíferos a su recarga, sino el ritmo. Lo que reclama es una senda progresiva: reducir la extracción paso a paso, a medida que estén realmente disponibles los recursos alternativos llamados a sustituir esos volúmenes. La propia Directiva Marco del Agua admite ajustar plazos y objetivos cuando concurren condicionantes naturales o cuando las alternativas resultan desproporcionadamente costosas”, explicó el consejero.
“Los acuíferos se recuperan a lo largo de décadas: eso es una condición natural, no un retraso administrativo. Y la eficiencia que hemos alcanzado no se construyó en lugar de una garantía de suministro, sino apoyada en ella. Ni un gobierno regional ni una explotación agrícola invierten a veinticinco años sin una expectativa razonable de recursos en cantidad y calidad suficiente y a un precio asequible”, señaló Buendía.